28 septiembre, 2026

Autor: Margaret Lean Cole

Potus y gatos: ¿Es tóxica esta planta y qué hacer si la muerde?

Gato cerca de una planta potus Epipremnum aureum en el interior de una casa

Sí. El potus (Epipremnum aureum) es tóxico para los gatos. Sus hojas y tallos contienen cristales insolubles de oxalato de calcio que se liberan cuando el animal mastica la planta y pueden provocar dolor e irritación en la boca, babeo, arcadas, vómitos y dificultad para tragar.

Si tu gato mordió un potus, retirale el acceso a la planta, tratá de confirmar que realmente sea Epipremnum aureum y observá cómo se encuentra. Si tiene mucha dificultad para tragar, inflamación marcada, problemas para respirar o cualquier cambio importante, necesita atención veterinaria inmediata.

¿El potus es tóxico para los gatos?

Sí. El potus contiene cristales insolubles de oxalato de calcio que irritan los tejidos de la boca cuando una hoja o un tallo son mordidos.

A diferencia de una planta que genera problemas recién después de ser digerida, con el potus la molestia puede empezar prácticamente desde el contacto con el tejido vegetal.

Por eso, después de morderlo, algunos gatos pueden:

  • babear más de lo habitual;
  • relamerse de manera repetida;
  • hacer movimientos con la boca como si algo les molestara;
  • tener arcadas;
  • vomitar;
  • mostrar dolor o incomodidad al tragar;
  • rechazar temporalmente comida o agua.

La intensidad puede variar según cuánto material mordió y cuánto contacto tuvo con la boca.

En Argentina, ¿qué planta llamamos potus?

En Argentina, potus es uno de los nombres habituales de Epipremnum aureum. También podés encontrar variantes como pothus, pothos o poto, sobre todo en viveros, etiquetas o contenidos provenientes de otros países.

  • Para evitar confusiones, el dato más importante es el nombre científico: Potus — Epipremnum aureum

Es una planta trepadora o colgante muy común en interiores. Sus hojas suelen tener forma de corazón y pueden ser verdes o presentar sectores amarillos, crema o blancos, según la variedad.

Es frecuente verla sobre bibliotecas, muebles altos, estantes o en macetas colgantes. Justamente ese crecimiento en guías hace que algunas hojas terminen quedando al alcance de un gato aunque la maceta esté ubicada bastante arriba.

¿Por qué el potus irrita la boca de los gatos?

Los responsables son los cristales insolubles de oxalato de calcio presentes en sus tejidos.

Cuando el gato muerde una hoja o un tallo, esos cristales quedan expuestos y pueden entrar en contacto con:

  • labios;
  • lengua;
  • encías;
  • interior de la boca;
  • garganta.

Eso provoca una irritación rápida y puede resultar doloroso.

Muchas veces esa misma molestia hace que el gato deje de morder la planta. Pero no significa que un pequeño mordisco deba considerarse automáticamente irrelevante: los signos pueden aparecer incluso sin que haya comido una hoja completa.

Infografía sobre qué hacer si un gato mordió un potus Epipremnum aureum
Si tu gato mordió un potus, conviene retirar la planta, confirmar que sea Epipremnum aureum, observar la boca y la deglución, y consultar al veterinario si aparecen signos.

¿Qué signos puede presentar un gato que mordió un potus?

La mayoría de los signos esperables se relacionan con la irritación de la boca y del aparato digestivo.

Prestá atención especialmente a:

  • babeo;
  • arcadas;
  • vómitos;
  • dificultad o dolor al tragar;
  • rechazo de alimento o agua;
  • molestia evidente en la boca;
  • inflamación de labios, lengua o tejidos orales.

También puede verse al gato llevarse la pata a la boca o relamerse repetidamente porque siente irritación.

Si tiene dificultad para respirar, una inflamación importante de la boca o problemas marcados para tragar, no esperes a ver cómo evoluciona: buscá atención veterinaria.

Mi gato mordió un potus: ¿Qué hago?

No hace falta entrar en pánico, pero sí conviene actuar con criterio.

  • 1. Retirá la planta. Evitá que siga mordiendo hojas, tallos o restos que hayan quedado en el piso.
  • 2. Confirmá qué planta es. Si podés, revisá la etiqueta o buscá el nombre científico. La identificación debería decir: Epipremnum aureum. Si no estás seguro de la especie, conservá una foto clara de la planta para mostrársela al veterinario.
  • 3. Intentá reconstruir qué ocurrió. No necesitás saber una cantidad exacta, pero puede ser útil observar:
  • si solo hay una pequeña marca en una hoja;
  • si faltan partes de varias hojas;
  • si mordió un tallo;
  • si encontraste restos vegetales en el piso.
  • 4. Observá al gato. Fijate especialmente en la salivación, la boca, el apetito, la deglución y si aparecen vómitos.
  • 5. Consultá cuando corresponda. Consultá con tu veterinario si aparecen signos, si pensás que mordió bastante material, si no sabés qué planta era o simplemente no estás seguro de cómo interpretar lo que estás viendo. No le des medicación ni preparados caseros por tu cuenta y no intentes inducir el vómito.

¿Un solo mordisco puede causarle molestias?

Sí. Con el potus, el problema no depende únicamente de tragarse una gran cantidad. Los cristales irritantes quedan expuestos al masticar la planta, por lo que puede aparecer molestia aunque el gato no haya ingerido una hoja entera.

Eso tampoco significa que un mordisco pequeño vaya a producir necesariamente un cuadro grave, por eso conviene observar al animal y no solamente calcular cuánto parece faltar de la planta.

Si encontrás una hoja marcada y poco después tu gato empieza a babear, tener arcadas o mostrar molestias en la boca, el antecedente del potus es relevante.

¿El potus tiene la misma gravedad que un lirio?

No. Y esta diferencia ayuda a entender mejor el riesgo. Los lirios verdaderos del género Lilium tienen un perfil de toxicidad especialmente grave en gatos y pueden producir lesión renal.

El potus actúa de otra manera: sus cristales insolubles de oxalato de calcio provocan principalmente irritación oral y gastrointestinal. Esto no convierte al potus en una planta segura.

Significa que no todas las plantas clasificadas como tóxicas producen los mismos efectos y que no conviene usar “tóxica” como si fuera una única categoría de gravedad.

Si querés revisar otras especies comunes, podés consultar nuestra guía de plantas tóxicas para gatos, donde diferenciamos distintos tipos de riesgo.

¿Toda la planta es problemática?

Sí. Las precauciones no deberían limitarse solamente a las hojas.

También hay que considerar:

  • tallos;
  • guías (los tallos largos que van creciendo y colgando);
  • esquejes (trozos de tallo cortados para reproducir la planta).

Esto es especialmente importante con el potus porque es muy común reproducirlo cortando una guía y poniéndola en agua.

Una maceta puede estar fuera de alcance y, al mismo tiempo, un esqueje recién cortado puede quedar sobre una mesada, una mesa o un estante bajo.

Si convivís con un gato curioso con las plantas, revisá también dónde dejás esos recortes.

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¿Un potus colgante queda fuera del alcance de un gato?

No siempre. Colgarlo puede disminuir el acceso, pero en una casa con gatos conviene mirar todo el recorrido que podría hacer el animal, no solo la altura de la maceta.

Preguntate:

  • ¿puede saltar desde otro mueble?
  • ¿hay una biblioteca cerca?
  • ¿las guías caen hasta una superficie accesible?
  • ¿las hojas se mueven y pueden llamar su atención?
  • ¿hay un respaldo, estante o ventana desde donde puede alcanzarlo?

Si tu gato ignora las plantas y el potus queda verdaderamente inaccesible, el riesgo de contacto será mucho menor.

Pero si busca hojas, trepa hacia las macetas o ya mordió la planta alguna vez, elegir una especie considerada no tóxica suele ser bastante más simple que depender permanentemente de que no llegue.

¿Potus, monstera y filodendro son la misma planta?

No. Son plantas diferentes, aunque varias pertenecen a la familia Araceae y pueden compartir la presencia de oxalatos insolubles.

Por ejemplo:

  • Potus: Epipremnum aureum
  • Monstera: Monstera deliciosa
  • Filodendros: distintas especies del género Philodendron

No hace falta memorizar estos nombres para tener plantas en casa. Lo útil es entender que dos especies parecidas visualmente pueden tener nombres y características diferentes.

Por eso, cuando quieras comprobar si una planta es compatible con gatos, buscá el nombre científico, no solamente el nombre que figura en una publicación de redes sociales.

Si tenés una monstera, también podés consultar nuestra guía específica sobre Monstera y gatos.

¿Qué pasa con los potus variegados?

Los cultivares de Epipremnum aureum pueden verse bastante diferentes entre sí.

Hay plantas con hojas:

  • verdes y amarillas;
  • verdes y blancas;
  • muy claras;
  • muy variegadas (con sectores de distintos colores); 
  • de distintos tamaños.

También podés encontrarlas comercializadas con nombres de variedad. Si siguen siendo Epipremnum aureum, la precaución respecto de los gatos es la misma.

El color o el patrón de la hoja no convierte a una variedad de potus en una planta segura.

¿Por qué algunos gatos quieren morder el potus?

No existe una única explicación. Las hojas colgantes y las guías largas pueden moverse y resultar interesantes para jugar o explorar. Algunos gatos también investigan objetos nuevos con la boca. Eso no significa necesariamente que tengan una deficiencia nutricional ni que “necesiten comer plantas”.

Si tu gato busca hojas con frecuencia, además de retirar las especies tóxicas puede ser útil revisar qué oportunidades tiene para:

  • jugar;
  • trepar;
  • rascar;
  • esconderse;
  • explorar;
  • buscar alimento;
  • observar el exterior.

Un ambiente con distintas opciones no garantiza que vaya a ignorar las plantas, pero sí le ofrece otras formas de expresar conductas naturales.

¿Qué plantas podés elegir en lugar de un potus?

Si tenés un gato que suele mordisquear hojas, elegir especies clasificadas como no tóxicas puede simplificar bastante la convivencia.

Entre las opciones que podés investigar están:

  • lazo de amor (Chlorophytum comosum);
  • algunas peperomias;
  • palmera areca;
  • helecho Boston;
  • calatheas;
  • marantas;
  • orquídeas Phalaenopsis.

Podés ver más opciones en nuestra guía de plantas seguras para gatos. Y si tenés un lazo de amor en casa, también contamos con una guía específica sobre lazo de amor y gatos, donde explicamos qué ocurre si el gato muerde sus hojas.

De todos modos, “no tóxica” tampoco significa “planta para comer”. La tierra, los fertilizantes, insecticidas y otros productos utilizados sobre una maceta también forman parte de la seguridad del ambiente.

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En pocas palabras

El potus (Epipremnum aureum) es tóxico para los gatos porque contiene cristales insolubles de oxalato de calcio que irritan la boca cuando el animal mastica hojas o tallos.

Los signos más habituales pueden incluir:

  • babeo;
  • irritación y dolor en la boca;
  • arcadas;
  • vómitos;
  • dificultad para tragar.

Si tu gato mordió un potus, retirale la planta, verificá la especie y observá cómo sigue. Si aparecen signos, no sabés cuánto mordió o tenés dudas sobre qué planta era, consultá con tu veterinario.

Y si tu gato suele buscar plantas, elegir especies consideradas no tóxicas puede ser bastante más práctico que intentar mantener un potus permanentemente fuera de su alcance.

Preguntas frecuentes

¿El potus es tóxico para los gatos?

Sí. Epipremnum aureum contiene cristales insolubles de oxalato de calcio que pueden provocar irritación y dolor en la boca, babeo, arcadas, vómitos y dificultad para tragar cuando el gato mastica la planta.

¿Qué pasa si mi gato mordió una hoja de potus?

Puede presentar irritación en la boca y garganta, babeo, arcadas o vómitos. Retirá la planta y observá cómo está. Si aparecen signos, pensás que mordió bastante cantidad  o no estás seguro de qué especie mordió, consultá con tu veterinario.

¿Cuándo una exposición al potus requiere atención veterinaria inmediata?

Si tu gato tiene dificultad para respirar, inflamación oral importante, problemas marcados para tragar o un deterioro evidente de su estado general, buscá atención veterinaria inmediata.

¿Todo el potus es tóxico?

Las hojas, tallos y demás tejidos de Epipremnum aureum contienen cristales irritantes. Por eso también conviene mantener lejos del gato las guías cortadas y los esquejes usados para reproducir la planta.

¿Pothus y potus son la misma planta?

Son variantes del nombre común utilizadas para Epipremnum aureum. En Argentina usamos principalmente potus, pero para identificar la planta con precisión conviene verificar siempre el nombre científico.

¿Puedo tener un potus si tengo gatos?

Solo si queda verdaderamente fuera de alcance. Si tu gato suele morder plantas, trepar hacia las macetas o jugar con hojas colgantes, elegir una especie considerada no tóxica suele ser una opción más práctica.